Pero ¿cómo se les ocurre inflar los curricula si saben que les van a pillar?, es una pregunta recurrente estos días. Es tanto como preguntarse por qué existe la corrupción, o a qué se debe que alguien esté dispuesto a que le pillen en falso. Hay sin duda causas evidentes, simples, directas y fácilmente detectables. Vamos a ello.
A la hora de analizar las causas de la corrupción se suele hacer énfasis en tres: las estructurales, las institucionales y las culturales. Las estructurales tienen que ver, fundamentalmente, con la desigualdad; las institucionales se refieren a los modelos de gobernanza y hasta qué punto permiten o dificultan la corrupción, y las culturales, aunque se suelen fijar más en lo relativo a la religión, no acaban de ofrecer evidencias que expliquen por qué unos países son más corruptos que otros.
No es este el lugar —ni yo estaría capacitada para ello— donde profundizar….
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