Ni es magia ni un vuelco izquierdista en Francia, no. Es el sistema electoral mayoritario a dos vueltas el que ha permitido al Nuevo Frente Popular quedar en primer lugar, a los seguidores de Macron en segundo y ha provocado el inesperado aborto de las buenas expectativas de la ultraderecha de Le Pen que queda como tercera fuerza. Los franceses lo saben bien. En primera vuelta votan con las tripas, y en la segunda, con la cabeza. Todo demócrata celebra estos resultados cantando La Marsellesa, como han mostrado las redes de forma inmediata al conocerse las proyecciones. Vive la France! Pero, en cuanto se acabe el champagne, hay que profundizar en los datos.
La victoria de la izquierda ha tenido mucho que ver con la constitución de un Nuevo Frente Popular que ya aglutinó voto en la primera vuelta y lo ha maximizado en la segunda. Pero también con el hecho de que en 81 circunscripciones, donde los de Macron fueron terceros una semana antes, se retiraron para favorecer la concentración de voto, y en 130 fueron los representantes del Frente Popular quienes dieron …..
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