Cuando escribo estas líneas aún no se conoce el resultado de la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas, pero cuando ustedes las lean ya se habrá desvelado hasta qué punto el Nuevo Frente Popular ha podido plantar cara a la extrema derecha del Reagrupamiento Nacional que en las últimas elecciones europeas consiguió teñir el mapa entero de Francia de azul marino, a excepción de París y sus departamentos colindantes. Un mapa demoledor que explica mucho más de lo que parece.
Sea cual sea el resultado, el avance previsto de los de Le Pen no puede dejar indiferente a nadie y vuelve a traer a primer plano nuevamente la pregunta: ¿por qué? Francia es un país que conserva considerables dosis de bienestar y que en los últimos años ha creado empleo y conseguido contener la pobreza. Sin embargo, las buenas noticias no llegan a todos los sectores: la desigualdad sigue minando la cohesión social y la incertidumbre y el miedo que emergió con la crisis del 2008 ha ido en aumento. Si, otra vez hay que remontarse a 2008……
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