El Capitán Sánchez llegó ayer a puerto, saludó, repuso fuerzas con la ovación de los asistentes –menos uno– y continuó su travesía. Siguiente parada, el Congreso de los Diputados el próximo miércoles, donde tendrá que convencer a sus socios de que sigue siendo merecedor de su apoyo. Pero, ¿a dónde va el navío?
El Comité Federal del pasado sábado se celebró según lo previsto, salvo la convulsión inicial al conocerse por eldiario.es las acusaciones de distintas mujeres socialistas de “comportamientos inadecuados” por parte de Francisco Salazar. Su renuncia era la única salida.
Sánchez anunció unos cambios en la Secretaría de Organización que saben a poco, desgranó modificaciones de estatutos de esas que nos gustan a los politólogos, volvió a lucir una excelente hoja de servicios en el Gobierno y a recordar los peligros de que gobierne la derecha y la ultraderecha. Pero le faltó lo esencial: ¿a dónde va el PSOE, qué …..
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