Como quien espera la noticia definitiva, cada día de domingo a viernes, a última hora de la tarde-noche, los más cafeteros entraban a ver cuál era la revelación de los wasaps cruzados entre Ábalos y el presidente Sánchez. El morbo es una pulsión poderosa.
¿Y qué encontraban? Hasta el momento mucho ruido y pocas nueces. Alusiones a los barones críticos con Ferraz y calificativos poco cariñosos hacia miembros del Consejo de Ministros. Podrán llamar la atención los calificativos, por ejemplo, a críticos como Page o Lambán, pero, ¿qué encontraríamos en sus teléfonos cuando ellos mismos se refieren a Pedro Sánchez, Pilar Alegría u otros miembros del Gobierno? No estoy proponiendo que se haga, nadie resistiríamos un escrutinio público de nuestros mensajes privados. Yo tampoco, al igual que usted. No sólo eso; los calificativos eran tan discretos, educados y cultos que incluso ha llevado a que alguno sospeche que se han inventado. ¿Cuántos tuvieron que ir al diccionario a buscar el significado de “estulticia”?
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