Diría que es la primera vez que de forma simultánea miles de ciudadanos y ciudadanas de distintas ciudades europeas salen a la calle en defensa de los valores europeos, de la democracia y el Estado de bienestar que nos han proporcionado décadas de progreso. Nunca falta quien, desde su atalaya intelectual, ve en estas movilizaciones un acto de buenismo woke, pero prefiero que me encuentren de este lado a estar en el del resentimiento, la ira y la frivolidad.
75 años después del célebre discurso de Schuman que inspiró el proyecto europeo, el 9 de mayo debería ser rebautizado como el día de la ciudadanía europea, pues ha sido esa efeméride la que ha provocado que, tras la concentración en Roma convocada por el periodista Michel Serra, este fin de semana haya habido movilizaciones que, si bien no han sido masivas, sí que son más que significativas. Alcaldes y alcaldesas en Barcelona, el tejido social en Zaragoza, un amplio grupo de periodistas e intelectuales en Madrid junto a representantes de medio centenar de organizaciones de la sociedad civil, y más …..
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