Un nuevo contrato social para afrontar el cambio climático
Ante la transición ecológica, el ensayo de Cristina Monge ‘La gran oportunidad’ propone profundizar en las estructuras democráticas a través de los sistemas de participación y deliberación
La cara más visible del cambio climático son los desastres naturales, como las olas de calor, las sequías, los grandes incendios o las lluvias torrenciales. Después llegan las consecuencias silenciosas: hambrunas, subidas de precios, incremento de conflictos o movimientos de personas. Todos estos problemas afectan a la cohesión y estabilidad de los sistemas democráticos. Por un lado, esa inestabilidad social puede ser un perfecto caldo de cultivo para la desafección democrática, la desinformación y los mensajes demagógicos. Lo vimos en la dana de 2024. Por otro, puede cuajar la idea de que sólo un estado autoritario será capaz de tomar las medidas adecuadas para enfrentarse al problema en los plazos necesarios.
Frente a esta sensación de que todo juega a favor de la solución antidemocrática, la socióloga y politóloga Cristina Monge plantea que el desafío es una oportunidad…
Para seguir leyendo en El País