En el mundo que ahora desaparece, hace apenas seis meses y coincidiendo con el 80 aniversario del final de la II Guerra Mundial, medio centenar de empresas alemanas reconocieron su colaboración con los nazis para que Hitler pudiera llevar adelante su plan. Pidieron disculpas públicamente y llamaron a que nadie votara a fuerzas que pudieran volver a traer el horror. No eran empresas que nos sean ajenas, sino que sus productos nos rodean diariamente. Bayer, BASF, Bosch, Evonik, Siemens, Deutsche Bahn, Volkswagen, Lufthansa y Rheinmetall, entre otras. Su declaración fue nítida: “La toma de poder de los nacionalsocialistas en 1933 hubiera sido impensable sin el error de los que entonces tomaron decisiones en la política, el ejército, la justicia y la economía”, afirmaron. Y reconocieron: “Las empresas alemanas contribuyeron a consolidar el dominio de los nacionalsocialistas. Teniendo su propio beneficio…
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