Aragón ha votado con una movilización muy similar a la de hace dos años. Pese a elegir sólo cámara autonómica, sin ayuntamientos, y en momento de descontento, Aragón demuestra con un punto más de participación, y al contrario de lo que ocurrió en Extremadura, que la política sigue interesando, aunque parece que más en las ciudades y menos en el mundo rural. Dos tendencias emergen con fuerza: el castigo al sistema y la resistencia del territorio como trinchera frente a las tendencias globales.
Si Jorge Azcón adelantó la convocatoria electoral para liberarse de la dependencia de Vox por no haberle permitido aprobar presupuestos, la jugada no ha podido salirle peor. Le ha alimentado y le ha cedido una parte de su electorado. Cosa distinta es que el objetivo de Azcón fuera evidenciar la debilidad del PSOE, en cuyo caso,…
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