Este domingo se vivió en Madrid una nueva movilización, y van ya siete, de la extrema derecha y la derecha extremada. Una vez más, se anunció el fin del mundo, se pidió la dimisión del presidente del Gobierno, se acusó a los socialistas de ser una mafia y Ayuso, en la hipérbole continua a que nos tiene acostumbrados, advirtió de que ETA está a punto de dar un golpe en Euskadi y Navarra. Sólo faltó el apocalipsis zombi. Sin embargo, mirado más de cerca, se puede observar que algo no cuadra en todo esto.
Un partido político que ha gobernado España y aspira a volver a hacerlo conoce perfectamente las formas de llegar a la Moncloa: conseguir una mayoría parlamentaria que apoye una investidura. Si esto es lo que ansía el Partido Popular para librar a España de las siete plagas que le amenazan invocadas por los pérfidos socialistas y sus aliados, hasta el punto de….
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