El fallo conocido sobre el asunto dirimido ante el Tribunal Supremo por supuesta revelación de secretos ante las mentiras difundidas desde la Comunidad de Madrid sobre la asunción de dos delitos fiscales de la pareja de la Presidenta Ayuso ha generado sorpresa y enfado. Lo último es comprensible, y pertenece a ese campo libre –para bien y para mal– que son las emociones. La sorpresa, sin embargo, se mueve en el campo de la racionalidad dado que sorprende algo que no estaba previsto, y en este caso, cuesta entenderlo.
Tras meses y años en los que destacados miembros del Gobierno han denunciado prácticas de lawfare y han afirmado que algunos jueces hacen más política que justicia, ¿de verdad en este asunto, con toda la carga política que tiene, pensaban que iba a ser distinto? ……
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