De todo lo que nos dejó el pasado 9 de junio esto es, sin duda, lo más urgente que cualquier demócrata debe hacer. Entender los motivos que han llevado a la ultraderecha a crecer un 1,6%. Sí, sólo un 1,6% en el conjunto de Europa, y tan importante es recordar el dato para no generar una falsa sensación de arrolladora victoria que poco ayudaría a entender lo ocurrido, como analizar los motivos que nos han traído hasta aquí.
La dificultad aumenta si se quiere hacer a escala europea, porque los votantes de Le Pen en Francia no son los mismos que quienes optan por formaciones ultras en España o quienes votan a Alternativa por Alemania o a la Alianza Sahra Wagenknecht (BSW). En unos casos, como en el de Le Pen, hace años que esa oferta electoral penetró con fuerza en electorados de rentas bajas, y en quienes miran con desconfianza, recelo e ira la forma de vida cosmopolita y sofisticada de empresarios e intelectuales franceses. ¿De qué se extraña Macron? Por si hubiera dudas, este mapa lo deja claro. En Alemania la Historia y lo peculiar del……
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