Que el procés ha llegado a su fin lo evidencian tres elementos: que entre las preocupaciones de los catalanes y catalanas las cuestiones nacionales e identitarias están al final de la tabla como se puede comprobar aquí, que el bloque independentista ha cosechado el peor resultado de la democracia y que algunos de sus líderes empiezan a dar pasos atrás y otros acabarán haciéndolo tarde o temprano.
Se abre una etapa nueva que no se sabe a ciencia cierta qué perfiles tendrá. El PSC de Illa, de talante sereno, dialogante e idóneo para calmar las aguas, es probablemente el PSC más conservador de la historia. Poco que ver con otros tiempos y otros liderazgos.
Ahora que es momento de hacer balance de una época ya con cierta perspectiva, hay una pregunta que asoma en todos los análisis: ¿En qué momento el independentismo cortó los lazos de entendimiento y complicidad que tenía con buena parte de las izquierdas del resto de España? Cuando …..
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