El 41º Congreso del PSOE ha confirmado la estrategia de Sánchez en los últimos tiempos: cierre de filas y continuidad con vocación de confirmación y ratificación, en tiempos duros, cuando crecen los problemas tanto en los tribunales como en un Congreso de los Diputados donde cada vez es más difícil llegar a acuerdos. Con el telón de fondo de la crispación que inunda a las élites de las esferas políticas y mediáticas, Sánchez aplica, una vez más, su Manual de resistencia. Una táctica que hasta ahora le ha permitido mantener el partido unido, lo que no es poca cosa.
La táctica, no obstante, es eso, táctica, pero no alcanza a configurar una estrategia. O lo que es peor, puede ser contradictoria con la estrategia que el propio secretario general parecía esbozar al mencionar, en su discurso de clausura del 41º Congreso, el objetivo de ……
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