Lo advertía Geraldine Schwarz ya en 2019 en su novela Los amnésicos: las Alemanias –sí, en plural– no estaban vacunadas contra el autoritarismo ni el totalitarismo, y hoy Alternativa para Alemania, ese partido que es duro hasta para los duros de la ultraderecha, se ha erigido en segunda fuerza superando el 20% de los votos. Sin duda, la vencedora de la noche.
En unas elecciones con enorme movilización, la mayor desde la reunificación (83%), los conservadores de la CDU/CSU han quedado por debajo del 30%, muy lejos de sus expectativas –que llegaban en algunos casos al 35%– y alejados también de los resultados de 2013. Sería interesante conocer hasta qué punto el coqueteo de los conservadores con la ultraderecha de las últimas semanas ha podido mermar el avance de la CDU/CSU. Porque al normalizar e incluso coquetear con las……
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