Hace unos meses ya dejé constancia en esta columna de que el término “guerra cultural” no era sino el cliché reaccionario que escondía una batalla política e ideológica de primer nivel. Entonces aludía a la prohibición de una obra de Virginia Woolf en el municipio de Valdemorillo, gobernado por PP y Vox, y a la censura de la película Buzz Lightyear en Santa Cruz de Bezana, también gobernada por la derecha y la extrema derecha, por una escena de un beso entre dos mujeres. La derecha actual, superados ya los disimulos y precauciones de años atrás, vuelve a considerar la cultura un ámbito casi exclusivo de la izquierda y como tal, la combate. De forma más cruda y descarada por parte de Vox, pero con un PP que no se queda atrás.
Hace unas semanas se conocía la destitución de Joan Perez Pont, gerente del Consorci de Museos de la Generalitat valenciana y director del Centro de Cultura Contemporánea del Carmen en la ciudad de Valencia. Se trata de un profesional seleccionado mediante un concurso, internacionalmente reconocido por …….
Para seguir leyendo en Infolibre