Están pasando tantas cosas, tan importantes y tan rápidamente, que me obsesiona aprender lo suficiente. Evitar que se nos pase por alto, aturdidos por la avalancha de noticias cada vez más escandalosas, todo lo que la actualidad nos revela.
Trump nos está recordando el carácter transformador de la política. Frente a esa idea, tan extendida en las últimas décadas, de la impotencia de la política supuestamente rodeada de constricciones que le impedían tomar decisiones, Trump nos muestra día a día lo contrario. La política sigue siendo poder, y en cierta medida El Poder. Poco están importando las advertencias de grandes sectores económicos, o el descalabro de las bolsas. La posibilidad de tomar decisiones y cambiar el mundo sigue siendo algo muy propio –aunque no sea en exclusiva– de quienes ostentan responsabilidades políticas. La política vuelve así a exhibir su poder de transformar el mundo, tras décadas de estar opacada tras una cortina de humo que…
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