Acaba el año como empezó, pero más. Desde el inicio de esta legislatura, hace poco más de un año, la aritmética parlamentaria apuntaba a que nada sería fácil. Lo ajustado de los votos, las diferencias ideológicas entre los socios del Gobierno y en ocasiones la competencia entre ellos, se encargarían de hacer de cada votación un laberinto. Conforme han pasado los meses, lo que entonces era una suposición se confirma cada día y va in crescendo. ¿Hasta cuándo? Esta es la pregunta del millón.
Lo ajustado de los votos lo expresó Andoni Ortúzar en la que es, sin duda, la frase más adecuada para describir esta legislatura: el Gobierno necesita todos los votos, todo el tiempo. Esto obliga a negociar cada iniciativa con todos los socios y a ……
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