La guerra no es indiferente ni a la ultraderecha. Como canta Ana Belén, “es un monstruo grande y pisa fuerte toda la pobre inocencia de la gente”. Incluso la de aquellos que creyeron que Vox venía a devolverles la seguridad y el orden, como Dios manda. Tanto es así que varias encuestas –aunque no todas– ven ya un frenazo en la intención de voto a los ultras en toda Europa. Cuando escribo estas líneas, en Hungría se puede estar poniendo punto final al mandato de Orbán. Aunque esto no se confirmara por las dificultades que él mismo ha establecido para impedir que otros lleguen al poder, las movilizaciones de estos últimos días muestran que algo se mueve en el fondo de la sociedad húngara. También en EEUU la popularidad…..
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