Las conclusiones de la cumbre del clima son claramente insuficientes. No basta con “transitar hacia el fin” de los combustibles fósiles. Hay que eliminarlos de forma rotunda y rápida.
La Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas contra el Cambio Climático se ha cerrado, una vez más, con acuerdo, y no un acuerdo cualquiera. No era fácil. Se trataba, nada menos, que de tomar nota del balance de lo conseguido en materia de reducción de emisiones tras el Acuerdo de París, constatar que es claramente insuficiente para no sobrepasar el incremento de 1,5ºC, y, por primera vez, abrir la puerta al gran desafío: la desaparición de los combustibles fósiles, es decir, el carbón, el gas y el petróleo. La dimensión del reto es proporcional a la dificultad para conseguir el acuerdo. ¿Se puede considerar suficiente esa expresión, largamente negociada de “transitar hacia el fin” en lugar de “abandonar” los combustibles fósiles? Claramente no. La ciencia muestra que hay que eliminarlos de forma rotunda y rápida, mientras las consecuencias de no hacerlo se acumulan ya por todo el planeta golpeando…..
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