Cuando ustedes lean estas líneas –salvo que sean ya socios o socias de infoLibre, hecho muy recomendable que permite leer esta columna la noche de antes–, en Madrid docentes, estudiantes y personal administrativo de educación infantil, primaria, secundaria, junto a seis universidades, están celebrando una jornada de huelga ante la asfixia económica a la que se sienten sometidos por su gobierno autonómico. ¿Qué tienen en común? Que todos estos centros, con sus docentes, estudiantes y personal de administración y servicios forman parte de la educación pública, esa a la que todos los análisis reconocen haber sido, durante décadas en España, el auténtico ascensor social que hizo posible la reducción de las desigualdades, la igualdad de oportunidades y, en definitiva, una sociedad democrática como base de un sistema democrático. Probablemente, la principal transformación social de la democracia.
Algunos de ustedes, desde fuera de Madrid, pensarán que esto no les afecta; ni siquiera a sus hijos o nietas. Siento darles malas noticias, …..
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