La OCDE, en su trabajo Factores que fortalecen la confianza en instituciones públicas 2024, apunta cuatro palancas que los gobiernos deben activar para aumentar la confianza de la ciudadanía: interactuar mejor con la sociedad, fortalecer su capacidad para afrontar desafíos complejos de forma transparente, apoyar ecosistemas de información saludables y usar información basada en evidencias, y, finalmente, invertir en servicios públicos fiables, inclusivos y justos. Es decir: participación, transparencia, lucha contra la desinformación y servicios públicos de calidad. Nada que sorprenda.
En cuanto se avanza en el debate surge la duda: ¿se trata de hacer reformas institucionales o de apelar a la ética de quienes ocupan puestos de responsabilidad pública? En la literatura especializada se pueden encontrar ambas posiciones. Sin ir más lejos, Ziblatt y Lewinsky, los conocidos politólogos estadounidenses autores de Cómo mueren las democracias (Ariel, 2018), aludían en ese trabajo…..
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