Transcurridas casi tres semanas desde el desastre del 29 de octubre, cuando vecinos, voluntarios y empleados públicos todavía luchan contra el fango y la destrucción al sur de València, en los despachos la actividad se vuelve frenética. Técnicos y conseguidores de las grandes constructoras ventean los fondos de ayuda que presienten cuantiosos. Rescatan viejos proyectos y prometen reconstrucción. Y mientras algunos representantes de colegios profesionales se reivindican sin complejos reclamando más hormigón, más presas, más de lo mismo… en las redes sociales se extienden y amplifican sus discursos, empastados con nostalgias de dictadura.
Pero no todo es ruido y, pese a los intentos de pescar en aguas revueltas, hay hechos incontestables que apuntan hacia otro tipo de alternativas. Además, disponemos de mucho conocimiento acumulado acerca de……
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