En las últimas semanas venimos asistiendo a intensas movilizaciones de los agricultores en distintos países europeos del Este y Centroeuropa: las más recientes y significativas en Alemania y Francia.
Todo parece indicar que estamos en la trastienda de una movilización semejante en España, aunque aún es pronto para conocer su alcance e intensidad dado que el ministro de Agricultura ha tomado la iniciativa convocando una reunión con las organizaciones agrarias más representativas para el próximo día 2.
En estas circunstancias cabría preguntarse si hay un hilo conductor que las promueve o por el contrario o paralelamente existen causas nacionales que lo justifican y a partir de ellas se produce un efecto llamada. En mi opinión, las dos causas conviven y explican la actual situación.
Sobre los elementos comunes destacaría tres que, con mayor o menor incidencia, están afectando al conjunto de la agricultura y ganadería europeas.
El primer problema viene dado por la disminución de los precios percibidos por los productores a causa de….
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