Cristina Monge conoce bien lo que es el “territorio de sacrificio”. Muy cerca de su Zaragoza natal, pueblos como Jánovas o Lanuza fueron inundados por embalses. Ofrecidos en el altar de la riqueza o el bienestar de otros, muchos perdieron las casas y las calles donde habían nacido. En cierto sentido, considera la socióloga y politóloga, también grandes coronas metropolitanas como los municipios de l’Horta Sud inundados por la dana son áreas de sacrificio. En ellos, infligido ya el daño medioambiental irreversible, añade, no tiene sentido reconstruir los errores urbanísticos -”es jugar a la ruleta rusa”-, sino repensar el territorio, sobre todo en el contexto actual de emergencia climática. En su libro ‘La gran oportunidad’ (Tirant Humanidades), que presenta este jueves en València, pero también en ‘Contra el descontento’, flamante Premio de Ensayo Paidós, apuesta por una Gran Transición medioambiental que escribe siempre en mayúsculas. Y advierte, frente al “retardismo” de quienes insisten en posponer el cambio de modelo: el momento es ahora….
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