La zaragozana analiza en su nuevo ensayo el clima de falta de futuro en la sociedad, compara con las últimas décadas de la política nacional e internacional y anima a jóvenes y veteranos a construir la alternativa a la deriva reaccionaria.
¿Qué ha pretendido expresar en Contra el descontento?
Entender cuáles son las causas de los malestares y del descontento que existe hoy en la sociedad. Entenderlo y de alguna forma también identificarlo y ser capaz de documentarlo. También constatar una propuesta, porque es mentira esa máxima que nos dejó el neoliberalismo de que no hay alternativa. Con el famoso TINA (There ir no alternative) parecía que la historia se había acabado y que estábamos abocados a que las cosas fueran de una única manera. Pues no: siempre hay alternativas, que hay que buscarlas y que todos los desafíos que vemos delante de nosotros, como la transición ecológica o la revolución digital, no admiten una sola forma de gestión, sino que pueden ser gestionados de muchas maneras y en función de cómo se haga el resultado será más o menos positivo. Una apelación a abrir un gran debate y una gran conversación que nos haga plantear cómo sería un futuro deseable…..
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