Ante todo, desde el Centro Ibérico de Restauración Fluvial (CIREF), queremos manifestar nuestra máxima solidaridad, afecto y cariño para con todas las personas afectadas por la tragedia que se ha originado a raíz de la reciente DANA acontecida entre finales de octubre y principios de noviembre de 2024. Especialmente con las víctimas y sus familiares, pero también con todas aquellas personas voluntarias, pertenecientes a diferentes ONGs y profesionales de diferentes cuerpos y administraciones del Estado y de la Comunitat Valenciana y otras Comunidades Autónomas también afectadas, que han trabajado y siguen trabajando actualmente en la atención a los damnificados y en recuperar la normalidad lo antes posible. Por todas ellas pensamos que merece la pena aportar nuestro análisis sosegado y científico-técnico a este tipo de situaciones, con el objetivo máximo de contribuir a una mayor capacitación de la población que le permita combatir la desinformación, y de alertar a las administraciones para que situaciones como esta no se repitan con unas consecuencias tan graves en el futuro.
LO QUE HA PASADO
Una DANA intensa, estabilizada en media Península y alimentada por un Mediterráneo recalentado ha generado unas lluvias de gran volumen e intensidad en diferentes territorios, alcanzando valores máximos en el interior de la provincia de Valencia. Desde ahí, los ríos, barrancos y ramblas han hecho su trabajo de evacuar el agua y el sedimento hasta el mar. Y las llanuras inundables han hecho también su trabajo de ensanchar el proceso, disipar su energía y almacenar agua temporalmente. Un proceso natural normal, aunque haya sido con valores extremos, como otros que se produjeron a lo largo de la historia y otros que se producirán……..
Para leer el informe completo CIREF