Semana intensa para el PSOE la pasada, con lecciones y retos que van más allá de un resultado electoral o un escándalo de corrupción. El PSOE que dirige Pedro Sánchez no es el PSOE de los 80, 90 o de la primera década del siglo XXI. El PSOE de Pedro Sánchez es hijo de una revuelta contra las élites que estalló en el 15M, nació recorriendo territorios en unas primarias desafiando a su propio establishment y los lastres que arrastraba, inició un relevo generacional y llegó al poder de la mano de una moción de censura contra la corrupción.
Ese PSOE lleva casi seis años gobernando y ha llegado al momento de madurez. Si el hiperliderazgo de Pedro Sánchez ha posibilitado su llegada a La Moncloa y una lectura acertada del momento social y político del país, también ha vaciado la estructura territorial, se ha alejado de la realidad de cada federación y ha dificultado que surgieran nuevos líderes con implantación territorial y coherencia con el partido. No es la única formación…..
Para seguir leyendo en Infolibre